NEBULOSA DEL OJO DE DIOS COMO FLOR

Óleo Pastel

100 x 80 cm

2025

Comencé esta pintura en Septiembre en mi taller en Jena, hacía su entrada el otoño de amarillos y naranjas brillantes . También, comencé una relación con un nuevo ser en la ventana: una pequeña araña que construyó una telaraña sostenida de libros y orquídeas en el punto ideal  donde los rayos del sol la convertían en tornasol todas las mañanas. Ella se mantuvo en el centro de su red por varios días y noches, yo la contemplaba, le hablaba y pintaba la nebulosa del ojo de dios . Un día me levanté y vi que la telaraña ya no estaba, asustada por su ausencia, busqué su rastro y me di cuenta que había dejado un regalo: esa noche deshizo su telaraña para mudar de piel, dejó su caparazón en la ventana para que su cuerpo se expandiera. Conservé su caparazón porque sentí que nuestras vidas habían estado ligadas en ese corto tiempo, y que su mudanza, representó en mi , el símbolo de la transición por la cual yo también pasaba. 

La Nebulosa del Ojo de Dios es una enana roja, muy similar a nuestro Sol, que se encuentra en los últimos instantes de su vida cósmica. Tal vez por eso, su nebulosa despliega nubes de gas y polvo que se abren como los pétalos de una flor en el espacio, últimos pálpitos cargados de vida hacia el cosmos. A veces, también me parece ver en ella, la forma delicada de una pluma de pavo real.


Nebulosa del Ojo de Gato como Flor

Grabado en punta seca sobre papel de algodón.

Reproducciones: 2

50 x 35 cm.

2025.