Carolina Villegas Art Statement

ART STATEMENT 

En el invierno de 2024, en el Jardín Botánico de Jena, una flor me eligió a mí.

No lo supe de inmediato. Elegí la Masdevallia Veitchiana intuitivamente — sus colores naranja y amarillo, como los que le gustaban a mi madre. Solo mientras pintaba descubrí que esta flor crece únicamente en el camino a Machu Picchu y que está ligada a un mito inca: una princesa perdió a alguien que amaba profundamente y de sus lágrimas brotaron las Waqankis a lo largo del sendero. Waqanki en quechua significa "llorarás". En ese momento comprendí que yo estaba viviendo ese mito en primera persona — y que el arte era la única forma de transformar ese dolor en creación.

Esto es lo que hace mi trabajo: encontrar los momentos en que la naturaleza y la vida personal se convierten en el mismo mito.

Mi práctica explora el diálogo entre el microcosmos y el macrocosmos — desde un fragmento de carbón hasta la superficie de un asteroide, desde el centro de una flor hasta la espiral de una galaxia. En ese diálogo entre lo microscópico y lo infinito busco entender algunos de los secretos del universo y, sobre todo, nuestro lugar en la existencia.

Los objetos naturales no los elijo yo — ellos me eligen a mí. En los jardines de Jena, en la selva colombiana, en Sicilia o en el camino a Machu Picchu, la naturaleza me revela señales simbólicas conectadas con mi vida personal. Creo que hay momentos en que el arte se presenta en la vida real como un hecho mitológico del presente — y que mi tarea es reconocer esas señales y transformarlas.

La música y el cuerpo son parte esencial de este proceso. Pinto escuchando música, y cuando mi cuerpo lo siente, dejo el pincel y danzo — para mí misma, para la pintura, para el cosmos — siguiendo conscientemente cada tono como un acto de ofrenda y gratitud. Es hacia la performance donde se expande mi práctica: la imagen, el movimiento y el sonido como un solo lenguaje.

Trabajo con pintura al óleo porque me permite habitar una escala de tiempo extensa: la contemplación larga, el silencio meditativo, las capas que se acumulan y comienzan a hablar por sí solas. El azar de la mano en movimiento revela imágenes no planificadas — y esa conversación entre lo consciente y lo inesperado es el núcleo de mi proceso. El grabado y el dibujo funcionan como meditación — en ellos aparecen geografías ficticias, paisajes imaginados a partir de asteroides, granos de arena vistos al microscopio, fragmentos de carbón.

Trabajo también en acuarela porque me permite un fluir como el agua — una libertad que el óleo, por su naturaleza, no tiene. La acuarela viaja conmigo a cualquier lugar del mundo: es ligera, inmediata, presente. En mis viajes registro flores que parecen explosiones de estrellas; y en el camino desarrollo una serie donde inicio con manchas de color en el papel y busco las formas que emergen — como cuando se buscan figuras en las nubes — sin racionalizar la imagen, dejando que el inconsciente y la materia revelen lo que está debajo. De estas manchas surgen cuerpos, territorios, órganos, galaxias — formas que no pertenecen a una sola escala y que demuestran, visualmente, que el microcosmos y el macrocosmos son el mismo lenguaje.

Mi investigación se nutre de la biología, la astronomía, la antropología, la geología, la filosofía y la literatura. Una frase de Blas Col confirmó lo que mi intuición ya sabía: "La redondez de la Rosa no procura una armonía de belleza, sólo obedece el sentido en que gira la Galaxia." En ese entretejido entre lo científico y lo poético construyo mi propio sistema de comprensión del mundo.

Lo que ofrezco al público es una invitación a mirar más allá de la mirada superficial — a contemplar lo invisible: la flor, la piedra, la estrella, como si fuéramos la misma materia. Porque al final lo somos: energías manifestadas a través de diferentes formas, todas conectadas, todas efímeras, todas parte del mismo ciclo de transformación.

En mi práctica utilizo instalación expandida, pintura al óleo, acuarela, grabado, dibujo a gran y pequeña escala, escultura, fotografía, performance y danza.